15-06-2012

Nueva marcha contra la inseguridad

Alrededor de 500 personas exigieron mayor seguridad.

El asesinato ocurrido hace una semana de Matías Blanco, el profesor de gimnasia que murió cuando delincuentes quisieron robarle el auto en Quilmes Oeste, fue el detonante para que la marcha por seguridad de los jueves vuelva a cobrar relevancia.
El lunes pasado, tras congregarse en el gimnasio donde Matías daba clases y luego marchar hasta la puerta de la casa del intendente  Francisco Gutiérrez, los conmocionados allegados de Blanco decidieron que ayer volverían a reclamar para que ese homicidio no quede impune.

Como se recordará, el viernes por la noche, pasadas las 23, Matías se dirigía a la casa de su novia, cerca del Barrio Parque Calchaquí, en Quilmes Oeste. Dentro de su Volkswagen Gol gris llevaba un ramo de flores para regalarle a ella, con quien estaba en pareja desde el verano. Pero el obsequio no fue entregado.

En lo que aparentemente fue un intento de robo del auto, unos delincuentes dispararon contra el joven que circulaba por Laprida, entre la calle 381 y la avenida Calchaquí. Cuando los vecinos oyeron los tiros, salieron de sus casas y encontraron al muchacho dentro del rodado. Uno de los balazos ingresó por la nuca, lo que le provocó una muerte casi instantánea.

Debido a la falta de testigos, Pablo, hermano de Matías, convocó a cualquier persona que haya visto algo de lo ocurrido esa noche para brindar esos datos. Sus declaraciones eran acompañadas por gritos que recordaban "¡Matías, presente!".

Milena Araujo era una de las amigas del joven que distribuía entre los presentes un afiche con la cara de él. "No se merecía que le pasara esto, era un tipo muy alegre y muy buena persona", dijo, aún shockeada por lo ocurrido. "Nadie sabe el dolor que se siente hasta que te pasa
 

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