28-11-2019

Emilio Monzó lanzó su espacio con un concurrido acto en Florencio Varela

El presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, encabezó en Florencio Varela su primer acto, que marcó el inicio de una nueva etapa política para el dirigente, exiliado de la mesa chica del PRO hace años.

El acto, que convocó a cientos de personas, entre los que se encontraba el presidente del Concejo Deliberante, Juan Bernasconi, el senador Eduardo Schiavo, y el diputado del distrito Fernando Pérez, se iba a realizar en los Bomberos Voluntarios de Varela, pero debido a la cantidad de gente, finalmente se cambió.

En su discurso, Monzó advirtió que hay que terminar con los gobiernos que "son tomados por la corte o los obsecuentes" y sostuvo que esas administraciones caen en "el fanatismo el aislamiento del líder político de la realidad".

Además pidió reflexionar sobre "los fracasos" del oficialismo. "Cometeríamos un grueso error si apostáramos a lavar las responsabilidades propias para cargárselas al adversario, sin reconocerle -además- ningún mérito ni acierto", dijo. Fue un discurso muy alejado del que maneja hoy el núcleo duro del macrismo.

El acto en Florencio Varela implicó el primer desembarco de Monzó en territorio de María Eugenia Vidal, luego de su distanciamiento con la gobernadora saliente. Los dirigentes vinculados al titular de Diputados fueron expulsados de las listas oficiales este año, lo que motivó una agria conversación entre ellos dos, que no terminó nada bien. Monzó, además, había sido exiliado del armado en provincia de Buenos Aires, desde la campaña de 2015, cuando también tuvo diferencias con la gobernadora.

Allí, en un tono calmo, Monzó dijo que su posición dialoguista le trajo "sinsabores, pero también momentos muy felices como el que viví en la Cámara de Diputados". Contó el armado de Cambiemos. "Ese sueño comenzó a empañarse a partir de 2015, cuando la postura fue el contraste con la oposición. Hoy está dejando una grieta más grande, por una cuestión de tentación electoral", advirtió. Criticó que a Nicolás Massot lo traten de "traidor" por sus críticas a la estrategia de campaña. "Tenemos que terminar con esta cultura de desear que le vaya mal al próximo gobierno", amonestó. Reivindicó a los intendentes del PRO que dieron vuelta la elección y pidió volver con otra lógica en 2023. También reconoció como interlocutores a varios gobernadores peronistas.

"Dividir a los argentinos, exacerbar diferencias, caer en reduccionismos de blanco o negro y apostar a los antagonismos no conduce a una Argentina previsible y constructiva, sino todo lo contrario: nos empuja hacia un mayor estancamiento. Tuve la ilusión en estos últimos cuatro años de poder volver a recuperar la unidad de los argentinos y lamentablemente eso no ha ocurrido. Me duele mucho que todavía los argentinos no estén unidos, que no hayamos eliminado la grieta pero voy a colaborar con cualquier gobierno para poder lograr la unidad de todos los argentinos", sentenció.