30-05-2018

Los números no cierran pero mandamos representantes a Suiza

Guillermo Sánchez Sterli.

Las cosas que pasan en nuestro país son dificiles de explicar, y hasta a veces muy dificiles de entender. En medio de un gran debate, donde la mayoría de la gente está harta de escuchar que la Argentina tiene que bajar el gasto público para reducir déficit fiscal, hoy tiene que tratar de entender lo que está leyendo en esta nota.

Y es acá donde aparece la primera frase de este artículo: Las cosas que pasan en nuestro país son dificiles de explicar, y hasta a veces muy dificiles de entender.

Es que a pesar de que, por un lado, hay que "bajar el deficit fiscal para que el país salga adelante", por el otro lado el gobierno se encarga de mandar una bruta delegación a la Conferencia Internacional del Trabajo. 

En general, los gastos de traslado y alojamiento de los funcionarios públicos y los integrantes de la delegación gremial oficial corren por cuenta de cada país. Del resto, se hacen cargo las distintas organizaciones.

Según el listado provisorio que figura en la página oficial de la OIT, con sus 181 integrantes, la delegación argentina es la más grande, superando ampliamente a países más ricos.

Y acá es donde el lector se haría varias preguntas: ¿Es necesario que el país destine fondos públicos para esto? ¿Que pueden aportar los funcionarios, incluidos los diputados y senadores que viajaron al respecto? ¿No era mejor enviar una delegación mucho menor si los números del país no cierran?

EL CASO DEL DIPUTADO QUILMEÑO: LA GENEROSIDAD DE LA POLÍTICA
Entre los representantes que Argentina envió con la plata de todos los contribuyentes, aparece el novel diputado provincial Guillermo Sánchez Sterli, hombre que a pesar de que asumió en diciembre del año pasado, aún no se le conoce ningún proyecto de interés público que haya presentado en la legislatura.

Sterli fue jefe de Gabinete de la actual administración municipal. Sin embargo, parece que se olvidó del distrito. Solo se muestra en algunos actos puntuales que se realizan en la ciudad. Casi sin experiencia política, llamativamente integra parte de una numerosa delegación que con el dinero de los vecinos se pasea en Suiza formando parte de un encuentro internacional que poco y nada le aportará al país.  

Mientras tanto, el legislador quilmeño a través de su cuenta de Facebook se encargó de darle difusión a su presencia. Seguramente cuando regrese de su viaje, brindará algún detalle más en profundidad de su experiencia en un país del primer mundo. Quizá traiga bajo el brazo alguna idea superadora para poder aplicar en Quilmes o en la Provincia, y así justificar el dinero que él y el resto de los funcionarios, le salió al país.