05-12-2017

Designaron al Obispo Auxiliar de la Diócesis de Quilmes

El Pbro. Marcelo Margni se desempeña actualmente como rector del seminario mayor María Reina de los Apóstoles, de la Diócesis de Quilmes. Ordenado sacerdote el 24 de septiembre de 1999 por el siervo de Dios Jorge Novak SVD, primer obispo de Quilmes, es licenciado en Teología Pastoral con especialización en Pastoral Juvenil y Catequética en la Pontificia Universidad Salesiana de Roma. Desempeñó distintos servicios pastorales en calidad de vicario parroquial de la Sagrada Familia, de Berazategui; San Cayetano, de Bernal Oeste; San Martín de Porres, de Florencio Varela; Exaltación de la Santa Cruz, de Quilmes; y de la catedral Inmaculada Concepción, de Quilmes. También fue administrador parroquial de Virgen de Caacupé, de Berazategui; párroco de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, de Bernal Oeste y, últimamente, director pastoral de Nuestra Señora de Itatí, en el barrio de Villa Mitre de Berazategui.

Entre los encargos diocesanos fue director del Instituto de Catequesis San Pablo Apóstol y presidente de la Junta Diocesana de Catequesis, desde 2005 a 2012; vicario episcopal de Evangelización en 2012; rector del Centro de Estudios Filosóficos y Teológicos de Quilmes “Santo Toribio de Mogrovejo” desde 2013 a 2017; profesor del Instituto Espíritu Santo desde 1998 hasta la fecha.

Además, es miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores de la diócesis de Quilmes; miembro de la “Comisión de Memoria al Padre Obispo Jorge Novak”, y miembro de la Junta Regional de Educación Católica de Quilmes.

Mensaje de Margni a la Comunidad

Querida Comunidad Diocesana:

Hace unos días, el señor Nuncio, Mons. Emil Paul Tscherrig, me comunicó en nombre del Papa Francisco la designación como obispo titular de la antigua sede de Stephaniaco y auxiliar de Quilmes.

Sorprendido y honrado, le di mi aceptación. No me siento ni digno ni capaz para semejante misión, pero acepto confiando en la gracia y en la voluntad del Espíritu Santo, que ha de expresarse en el discernimiento de la Iglesia, como también confío en el trabajo en comunión que hacen fecundos nuestros esfuerzos.

Me consuela el hecho de que el Señor sabe ocuparse y actuar desde los pobres, incluso con herramientas escasas. Me encomiendo a la oración de ustedes por quien siempre quise consagrarme. Me conforta saber que estaré para ayudar como auxiliar a nuestro querido Obispo Carlos, pastor ejemplar, bueno y entregado; con el estilo de Brochero, seguiremos con pasión y esperanza.

En el bendito suelo de nuestra Diócesis, somos herederos de un rico manantial pastoral del que muchos hemos bebido desde niños. Seguir ayudando al Padre Obispo Carlos a custodiarlo y dejarlo fluir con mayor transparencia será una feliz misión para este joven y pobre pastor del sur de la periferia de la gran ciudad de Buenos Aires. Deseo de corazón seguir dejándome iluminar por el testimonio del Siervo de Dios, nuestro Padre Obispo Jorge Novak. Como él, también yo quisiera encomendarme y encomendarle la vida de nuestras comunidades al único que en verdad nos conduce a todos por los caminos del evangelio: ¡Ven, Espíritu Santo!

Me emociona profundamente decir que sí en esta hora de la Iglesia. En el pontificado del Papa Francisco, el olor a oveja del pastor se hace perfume de bálsamo latinoamericano para embellecer a la humanidad que está llamada a encontrar la salvación en la causa de Cristo, nuestra alegría, nuestra fuerza y nuestra esperanza.

Mi sí de hoy se inspira en el sí de María; sin sus caricias nada podría. Que Ella, desde Luján, nos cuide y ayude siempre.

Pbro. Marcelo “Maxi” Margni
Obispo Auxiliar electo de Quilmes