24-04-2019

En Quilmes no aumentaron los casos de tuberculosis

El director del área de Infectología del Hospital Iriarte, Gustavo Cañete; dialogó con el móvil de FM Sur (88,9) respecto a las denuncias sobre un crecimiento de casos de tuberculosis.

El reconocido médico quilmeño indicó que la enfermedad nunca desapareció. “Es una infección provocada por el bacilo de Koch y entre los síntomas más comunes se destacan la tos con o sin expectoración, pérdida de peso y de apetito, cansancio, fiebre y sudoración nocturna, aunque también pueden aparecer ganglios en el cuello. Aparece en forma pulmonar y siempre la sospechamos en una persona que tose por un período prolongado de tiempo” -indicó Cañete.

El médico agregó que “con el tratamiento al infectado se despliega un protocolo de estudio al ámbito cercano del paciente. En caso de encontrarnos con un caso nuevo de tuberculosis tenemos que notificarlo al Municipio, con la dirección y cada uno de los conviventes, para que el sector de Epidemiología vaya al lugar y evalúe al grupo familiar. Es probable que aparezcan casos por contagio, aunque pueden pasar meses u años” – señaló el profesional

Cañete dijo que “la tuberculosis fundamentalmente se transmite por el aire; por eso es recomendable desinfectar, ventilar y aerear las habitaciones, dejando entrar luz solar. También está la vacuna de la BCG, que previene las formas graves de la enfermedad en niños menores de 5 años”.

Por último el Director de Infectología dio datos concretos de la enfermedad: “En el Hospital Iriarte de Quilmes se atienden entre 120 y 140 pacientes por año con tuberculosis, cifra que no se ha modificado en los últimos años”.

Por su parte desde la cartera de Salud del Municipio, que dirige Miguel Maiztegui, indicaron que en el país “nunca presentó estatus de erradicación, por lo que es necesario que la comunidad tome conciencia sobre su existencia y permanencia”.

Por ello recomiendan ir al médico, quien realizará una baciloscopía y una placa de tórax, en caso de ser necesario. En caso positivo se separa a la persona y se inicia de inmediato el tratamiento que es “cien por ciento efectivo y gratuito. La bacteria es fotosensible y muere con la exposición a los rayos ultravioletas”,

Agrega el explicativo que una persona bajo tratamiento en dos semanas deja de transmitir la infección, aún no está curada, por lo que es importante mantener el tratamiento y no abandonarlo.

En Argentina se dan anualmente cerca de 12 mil casos de tuberculosis por año, con una tasa de mortalidad en torno al 7 por ciento. Es decir que alrededor de 800 personas mueren cada año en el país como consecuencia de la enfermedad. 

Fuente: Quilmes Ahora.