03-10-2018

Siete detenidos en el desalojo de la torre usurpada del barrio Mozart

Personal del Comando de Patrullas de Quilmes Este bajo las ordenes del comisario Francisco Centurión; dieron cumplimiento a una orden emitida por el fiscal Jorge Saizar para desalojar a 24 familias que ocupaban tres bloques de ocho viviendas cada uno que están a medio construir y que ocuparon ilegalmente hace más de seis meses.

El operativo se efectuó con la presencia de una gran cantidad de efectivos policiales, quienes exhibieron a los ocupantes ilegales la orden judicial. En medio del procedimiento una militante vinculada al peronismo de la ciudad, quien tiene adjudicada su vivienda en otro sector y que en varias oportunidades intentó “quemarse a lo bonzo” en la Municipalidad de Quilmes; se roció con alcohol y volvió a amenazar con quemarse.

En ese momento se generaron incidentes entre la Policía y los vecinos, que incluyeron el arrojo de piedras a los efectivos y la respuesta de los efectivos con gases lacrimógenos.

Además la Policía detuvo a 6 hombres que habían ejercido actos de violencia mientras se llevaba a cabo el operativo. En el medio de los disturbios quedaron varios niños y mujeres embarazadas que terminaron siendo atendidos por el SAME.

El municipio llevó al lugar camiones para trasladar las pertenencias de los desalojados hacia el domicilio de familiares, mientras que otros afectados evaluaban quedarse acampar allí ya que no tienen a dónde ir.

Las viviendas formaban parte de un programa social encarado por el anterior gobierno, en uno de los tantos cuestionados convenios con la Asociación “Madres de Plaza de Mayo” que no pudo terminar de concretarse debido al pésimo estado de la construcción y los peligros que representaban para los adjudicatarios.

El gobierno municipal había pedido los fondos para readecuar las viviendas y convertirlas en habitables cuando este grupo de usurpadores tomó la torre, argumentando que no tenían donde vivir.

En las viviendas se pueden ver paredes con humedad, cielorrasos que se descascaran, cables que sobresalen de las cajas y rejillas recubiertas con telgopor. Como las cloacas aún no están conectadas, las aguas servidas se acumulan alrededor del barrio y hacen que sea muy difícil respirar.

Según fuentes oficiales, la torre tomada iba a ser demolida por completo antes de fin de año para encarar una nueva que fuese apta para habitar.

Esta situación fue reconocida por una de las usurpadoras ante el móvil de Mañana Sur (FM Sur (88,9) que cubrió el desalojo llevado adelante por la justicia.