04-09-2017

Aprobaron Ley que declara Ciudadana Ilustre Post Mortem a Adela García Salaberry

Eva Ramírez, la autora del proyecto.

En su última sesión, la Cámara Baja bonaerense dio media sanción al Proyecto de Ley impulsado por la diputada del Frente Justicialista Cumplir, Eva Ramírez, que busca “Declarar Ciudadana Ilustre Post Mortem de la Provincia de Buenos Aires a Adela García Salaberry”.

Ramírez explicó que “con esta iniciativa, queremos reconocer su labor docente, social, política, artística y periodística como así también destacar su lucha y militancia por los derechos de la mujer”.

Cabe recordar que Adela García Salaberry nació en Buenos Aires el 4 de octubre de 1889, pero vivió la mayor parte de su vida en Bernal, donde su familia tuvo casa de fin de semana y parientes residentes.

En los fundamentos de la propuesta parlamentaria se resaltó que Adela “fue parte del trío de mujeres del Centro Feminista que formó una Comisión de Sufragistas presidida por Alicia Moreau de Justo, secundada por Elvira Sáenz Hayes y la misma Adela García Salaberry”.

Además de la docencia, las colaboraciones en revistas y su obra propia, García Salaberry fue redactora de numerosos petitorios masivos dirigidos a legisladores. En aquel tiempo, participó en diversas movilizaciones que las mujeres realizaban previas a los actos electorales para reafirmar su presencia.

A partir de 1911, se desempeñó como periodista en “El Día” de La Plata; colaboró con las revistas: “El Hogar”, “Fray Mocho”, “Caras y Caretas” y los periódicos: “La Razón”, “La Prensa”, y “Crónica” de Bernal.

“Era una mujer enérgica, muy emprendedora y autosuficiente. Su militancia y su actitud ante el mundo la hacían políticamente incorrecta para muchos sectores conservadores burgueses. Apoyó la ley del voto femenino en 1947 y defendió siempre las políticas a favor de la mujer y de los menos privilegiados”, señaló la diputada quilmeña.

Adela murió en Bernal el 21 de noviembre de 1965. Fiel, hasta último momento, con sus convicciones sociales y políticas, legó su casa y su inmensa biblioteca a la Municipalidad de Quilmes para que las destinaran a obras sociales.