26-05-2017

El plantel transita una de las semanas más duras esperando por Vélez

El próximo lunes desde las 21.15, con arbitraje de Fernando Echenique y en el estadio “José Amalfitani”, Quilmes visitará a Vélez Sarsfield, por la vigésimo sexta fecha del campeonato de Primera División 2016/2017. 

Los dirigidos por Cristian Díaz transitan un momento crítico, luego de dos derrotas al hilo ante Defensa y Justicia y en zona de descenso. El DT busca variantes para ganar en Liniers.

Si bien tiene algo más de aire que Quilmes, Vélez no deja de ser un rival directo en la pelea por no descender. Varios de los jugadores cerveceros consideran el partido del próximo lunes como una “bisagra” para cambiar la racha y comenzar a sumar en los encuentros que queden. 

Después de haber probado distintos nombres y esquemas sin resultados, el DT Cristian Díaz apostaría por un sistema que aún no ha utilizado y con nombres en posiciones en las que no venían jugando. 

Por lo hecho en algunos trabajos durante esta extensa semana, el entrenador pondría al equipo parado con un 3-4-1-2, luego del 4-1-4-1 y del 4-4-2 de los últimos partidos. 

La idea será poder tener un sistema táctico dinámico, que defienda con sólo dos stoppers cuando se ataque, pero que tenga una línea de cinco defensores a la hora de retroceder. 

En los primeros ensayos, el equipo titular pensando en Vélez alineó a César Rigamonti; Matías Sarulyte, Adrián Calello y Sergio Escudero; Matías Pérez Acuña, Maximiliano González, Gabriel Ramírez y Franco Negri; Nicolás Da Campo; Rodrigo Contreras y Nicolás Benegas. 

La intención del DT es que Calello retroceda como líbero, pero que se adelante a marcar al volante central rival cuando el equipo ataque. 

Además, en defensa, Pérez Acuña y Negri retrocederían como laterales, armando la línea de cinco. 

Con algunos días todavía por delante, este es sólo un equipo tentativo, aunque está claro que Díaz busca una vuelta de tuerca…

Partido de vida o muerte
El encuentro del lunes en el “Amalfitani” no será uno más. Primero, porque se trata de un rival directo en la pelea por no descender. Vélez está muy cuestionado por sus hinchas después de los últimos malos resultados. 

Además, en la estadística también es un duelo para tener en cuenta. La última vez que Quilmes ganó como visitante, hace poco más de un año, fue justamente ante Vélez en Liniers. Claro, era otro Vélez y otro Quilmes. 

Pero la realidad es que en la mente de los jugadores, el choque del lunes será una final, un partido decisivo para empezar a soñar con la permanencia, o para comenzar a despedirse de la máxima categoría del fútbol argentino.