14-08-2012

La ciudad de Quilmes celebró su 346º aniversario

Autoridades municipales encabezadas por el intendente Francisco Gutiérrez, participaron de la celebración oficial del 346° Aniversario de la ciudad de Quilmes.
Gutiérrez descubrió una placa recordatoria en la Casa de la Cultura con la declaración de Quilmes Ciudad Histórica por ordenanza y destacó la diversidad de pueblos que formaron la comunidad quilmeña.

“Respetamos la diversidad cultural, la integración, solidaridad, el espíritu de construcción y lucha que siempre nos caracterizó. Ser una de las comunidades más antiguas de la provincia de Buenos Aires y del país, nos fortalece y da esperanzas sobre el futuro”, dijo el jefe comunal.

Gutiérrez afirmó que Quilmes construyó una ciudad “sobre la historia de un pueblo luchador que sufrió el destierro de su lugar. Una de las pocas ciudades argentinas que llevan el nombre de un pueblo originario. Por eso el Concejo Deliberante la declaró Ciudad Histórica”.
Luego del Tedéum celebrado en la Catedral de Mitre y Rivadavia y el tradicional chocolate en la Casa de la Cultura, las autoridades se trasladaron al monumento a la Madre Tierra erigido en la Plaza San Martín de nuestra ciudad.

Allí, el cacique de la comunidad Kilme, Francisco Chaile junto a otros representantes de los pueblos originarios realizaron la celebración a la Pachamama. El intendente Gutiérrez participó del ritual y de la entrega de ofrendas de la naturaleza,  hojas de coca, maíz, quinoa, especies y agua  que se vuelcan a la tierra.

En representación de la comunidad indígena de Tucumán, Francisco Chaile indicó:“Estamos festejando los 346 por un lado, los 200 de libertad del pueblo Kilme y 20 años de esta relación con el municipio de Quilmes, una ciudad que siempre nos recibe con muy buena voluntad y eso hace que no perdamos la fuerza para seguir en nuestra lucha por recuperar nuestro territorio y nuestra naturaleza, que hoy vislumbra un porvenir mejor para nuestra comunidad”.

En el Noroeste argentino la creencia de la Pachamama forma parte de la cultura ancestral. En el ritual se pide a la Madre Tierra, como creadora y protectora, todo lo que deseamos para nuestras familias, para la comunidad y se le agradece los favores recibidos durante el año.